Errores habituales al justificar ampliaciones de plazo
Introducción
La ampliación de plazo es una herramienta contractual esencial para corregir retrasos no imputables al contratista. Sin embargo, muchas solicitudes de ampliación se rechazan no por falta de causa, sino por errores en su planteamiento.
Identificar estos errores es clave para evitar que un retraso justificable termine derivando en penalizaciones.
Plantear la ampliación demasiado tarde
Uno de los errores más frecuentes es solicitar la ampliación de plazo cuando el retraso ya se ha materializado por completo.
Cuando la solicitud llega tarde:
el cliente percibe falta de control
se debilita la credibilidad del planteamiento
la ampliación se interpreta como reactiva
La anticipación es un factor decisivo en este tipo de solicitudes.
No vincular claramente causa y efecto
Justificar una ampliación de plazo exige relacionar de forma directa las causas del retraso con su impacto en el calendario.
Cuando esta relación no se explica con claridad, la ampliación se percibe como una petición genérica, aunque existan causas objetivas que la respalden.
Mezclar la ampliación de plazo con el impacto económico
Otro error habitual es introducir simultáneamente:
la solicitud de ampliación
la cuantificación económica del retraso
Esto desplaza la atención del cliente hacia el coste y dificulta que acepte primero la necesidad de corregir el plazo.
El plazo debe justificarse antes de hablar de consecuencias económicas.
Basar la solicitud solo en fechas finales
Centrar la ampliación exclusivamente en la fecha de finalización ignora cómo el retraso ha afectado a la secuencia real de los trabajos.
Una ampliación bien planteada debe apoyarse en:
la planificación inicial
los hitos intermedios
la alteración de la secuencia prevista
Esto refuerza su coherencia técnica.
Falta de soporte documental
La ausencia de documentación que respalde:
interferencias
cambios
paradas
decisiones tardías
debilita cualquier solicitud de ampliación de plazo, incluso cuando las causas son evidentes.
Sin trazabilidad documental, el retraso se interpreta como imputable al contratista.
Enfoque confrontacional
Presentar la ampliación como una exigencia o una imposición suele generar rechazo inmediato.
Un enfoque eficaz explica el porqué de la ampliación desde una perspectiva objetiva, facilitando al cliente una base clara para su evaluación.
Estos errores aparecen con frecuencia cuando el cliente exige penalizaciones por retraso, y la ampliación de plazo no se ha planteado correctamente.